
¿No has deseado que Dios te de una señal, por pequeña que sea, de que vas en el camino correcto? Mi corazón lo ha hecho, y desear un adelanto con los pies metidos en suelo pantanoso abate el alma. Este es mi camino con la depresión.

Poema sobre la vida cristiana y la neurodivergencia: una, al menos, doble contradicción.

Sobre la escritora, la cristiana insegura y la eterna extranjera. Sobre mí. Publicado originalmente en la revista Es tu turno.