
¿No has deseado que Dios te de una señal, por pequeña que sea, de que vas en el camino correcto? Mi corazón lo ha hecho, y desear un adelanto con los pies metidos en suelo pantanoso abate el alma. Este es mi camino con la depresión.

Cuando leí el libro de Éxodo, una escena que llamó mi atención fue el llamamiento a los sabios de corazón para todas las obras del servicio del santuario. La historia dice que las mujeres sabias de corazón que hilaban con las manos trajeron lo que habían hilado. Esta idea me hace pensar en el escritor…

¿Qué es el amor? ¿Y qué escribir con amor? Para mí, es la manera de caminar entre las palabras, el pensamiento al escribir, la entrega en la creación de la obra, y la forma de conducirse del escritor. Es mi objetivo de 2025, y me gustaría compartirlo contigo.

Estoy agradecida por llegar hasta hoy en tan largo capítulo, por cruzar valles y cimas. Porque a pesar de todo, he aprendido a quererte. 2024, Dios te ha traído para enseñarme tanto.

Es difícil nadar contracorriente, sobre todo si lo haces solo. Las aguas se sienten espesas, te hunden sin terminar de ahogarte. ¿Alguna vez te has sentido así?

Poema sobre la vida cristiana y la neurodivergencia: una, al menos, doble contradicción.

Al mirar atrás en 19 de mayo, recordaré la novela con la que nació mi sueño de escribir.