
Cuando miras el cielo nocturno, si no está nublado, ves esos pequeños puntos luminosos a años luz de distancia. Bolas de gas que brillan y adornan el paisaje, con vidas mucho más largas que nuestro paso fugaz sobre la tierra. Titilan y nos sonríen, nos dan paz… Pero ¿sabías que no siempre se ven igual…

Cuando leí el libro de Éxodo, una escena que llamó mi atención fue el llamamiento a los sabios de corazón para todas las obras del servicio del santuario. La historia dice que las mujeres sabias de corazón que hilaban con las manos trajeron lo que habían hilado. Esta idea me hace pensar en el escritor…

Tu mundo fantástico perderá su colorido, se marchitarán y morirán tus sueños y caeran como las hojas secas de los árboles. […] Porque, al fin y al cabo, va uno siendo maduro y dejando atrás sus ideales de antes; éstos se quiebran, se desmoronan, y si no hay otra vida, la única posibilidad es hacérsela…

¿Qué es el amor? ¿Y qué escribir con amor? Para mí, es la manera de caminar entre las palabras, el pensamiento al escribir, la entrega en la creación de la obra, y la forma de conducirse del escritor. Es mi objetivo de 2025, y me gustaría compartirlo contigo.

Estoy agradecida por llegar hasta hoy en tan largo capítulo, por cruzar valles y cimas. Porque a pesar de todo, he aprendido a quererte. 2024, Dios te ha traído para enseñarme tanto.

¿Cuántas semblanzas de los misterios de Dios no ocultarán los fenómenos celestes?

Es difícil nadar contracorriente, sobre todo si lo haces solo. Las aguas se sienten espesas, te hunden sin terminar de ahogarte. ¿Alguna vez te has sentido así?

Poema sobre la vida cristiana y la neurodivergencia: una, al menos, doble contradicción.

Sobre mi participación en la antología Diferetelling, el proceso de auto publicación y otros aprendizajes y experiencias.