
Pensar en el que año que se acaba es como mirar el horizonte al alba. Y mientras el sol aún no nace, pensar en el camino recorrido desde la última vez que estuvimos así. La sucesión de memorias no es la más grata, en mi caso, pero si una para dar gracias.

Y si lo era, ¿cuál de todas las estrellas en el firmamento corresponde a la historia de Mateo 2? Esta es una reflexión al respecto, desde la mirada de una escritora y astrofísica.

La vida cristiana es como el juego de serpientes y escaleras. Te cuento la historia de un poema inspirado en esta comparación.

Comienza los días (o las tardes) con un silbido. Un instante de gozo y de acción de gracias. Los inicia sin palabras, con la voz del corazón, la alabanza del alma y el recuerdo. Lo escucho y me pregunto, ¿ve el rayo de sol a través de las nubes o solo piensa que está allí,

El día en que se desdibujaron las fronteras de primavera y verano, lloré. Pero el agua de mis ojos se quedó en el camino, vapor caliente y espeso y nublado. Hizo nubes, de esas que el viento se lleva con prisa y que dejan al alma clamando por lluvia. Ese día de calor, largo como

Los libros están hechos de palabras, de sonidos y de silencios. De personas, paisajes, sabores y texturas. Transportan mensajes que acogemos con la dupla de mente y corazón. En el mundo en que vivimos, requieren de un lenguaje, un código conocido para interpretar el mensaje. Puede ser un idioma, pero muchas veces es más que

Una escena recurrente de las veces que he visto películas sobre artistas, es esa en que el personaje se aleja del lienzo. Da unos pasos atrás, dos o tres, y desde la distancia examina la obra en proceso. La herramienta en su mano y el índice y el pulgar se convierten en instrumentos para medir

Cuando miras el cielo nocturno, si no está nublado, ves esos pequeños puntos luminosos a años luz de distancia. Bolas de gas que brillan y adornan el paisaje, con vidas mucho más largas que nuestro paso fugaz sobre la tierra. Titilan y nos sonríen, nos dan paz… Pero ¿sabías que no siempre se ven igual

Cuando leí el libro de Éxodo, una escena que llamó mi atención fue el llamamiento a los sabios de corazón para todas las obras del servicio del santuario. La historia dice que las mujeres sabias de corazón que hilaban con las manos trajeron lo que habían hilado. Esta idea me hace pensar en el escritor…