Songforawriter

Cree mi primer correo electrónico cuando estaba en la secundaria. En ese entonces, la mayoría de las direcciones generadas por los adolescentes eran de dos tipos: el primer tipo comenzaba con el nombre la persona y era seguido de números, por lo general su fecha de nacimiento. El segundo tipo se basaba en palabras que reflejaban los gustos o aspiraciones de la persona.

Mi correo era del segundo tipo, aún lo es. Recuerdo que pasaba mucho tiempo escuchando música, sobre todo en casa, pero el hecho más destacable de esos años fue descubrir que quería ser escritora. Por eso, cuando busqué inspiración para crear mi identidad como autora, recordé «songforawiter».

Songforawriter resulta de unir las palabras en inglés «song», «for», «a» y «writer», cuya traducción al español es:

Canción para un Escritor

¿Quién es ese Escritor? El Gran Escritor. Él conoce mi historia de vida antes de que la escriba y las imaginaciones que creo. Es Creador, su sentido de armonía puede verse en el cosmos, en la naturaleza y en la humanidad. Para Él son mis historias, en las que me gusta pensar como «canciones».

Considero que las historias, aunque estén escritas en prosa, deben ser contadas con armonía; con un ritmo y una musicalidad perceptible al leerlas en voz alta, como las canciones o los poemas. Por eso, mi objetivo es que mis palabras sean agradables, como la música.

Cada vez que miro a la chica que era entonces y los que eran sus sueños, me alegro de haber tenido el valor de escribir. Sé que solo he explorado el principio, con sus altibajos y pruebas, pero el aprendizaje y los pequeños logros me hacen feliz.

Priscila Chacón

Escritora, lectora y astrofísica

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¡Gracias por un Año Memorable!

Pensar en el que año que se acaba es como mirar el horizonte al alba. Y mientras el sol aún no nace, pensar en el camino recorrido desde la última vez que estuvimos así. La sucesión de memorias no es la más grata, en mi caso, pero si una para dar gracias.

Una canción de gratitud

El año está cerca de terminar. Un año de crestas y valles, y olas tras olas que que me han hecho caer y alzar la vista a aquél que me sostiene y me levanta. A veces me siento como el eterno cervatillo que aprende a andar, de piernas endebles y con un corazón que persiste…